“Entonces la mujer vio que el fruto del árbol era hermoso, y le dieron ganas de comerlo y de llegar a tener entendimiento.”
Estudié en una escuela católica. Adán y Eva, la Serpiente, la Voz (siempre grave en mi cabeza) del “No toques”, la frondosidad obscena del lugar y la monstruosa expulsión a la que esos dos son sometidos, siempre se quedaron atascados en mi. Dibujarlo me calma.
Nunca 2 dibujos salen igual y los dos son únicos. Compararlos es feo.
Los descartes me parecen un poco crueles, porqué los dos han salido de mi. Es como descarta a un hijo bajito porqué no es tan alto como su hermano mayor, ¿no?





